martes, marzo 14, 2006

como sapO





















No puedo dejar cerrar los ojos y mantenerlos tan abiertos como cuando absurdamente se hace un brindis sin querer desear siete años de mal sexo.
Tengo un miedo permanente al pensar de que son sólo los ojos los que se abren y mis verdaderos pensamientos no están en su perfecta posición: nada se me puede escapar y puede que mucho haya dejado de notar.
La luna ya ha aparecido tantas veces y recién hoy la vi por primera vez.